lunes, febrero 05, 2007

Paradoja “primermundana”: Si digo que miento ¿Miento o digo la verdad?

El desembarco de China en África
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Iolanda Fresnillo Opinión (de una lectora) extraída del País.es
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Acabo de volver de Nairobi, donde he tenido la suerte de participar en el 7º Foro Social Mundial. Uno de los temas que se ha tratado con más interés en este Foro es el del enorme incremento de las "ayudas" económicas de China al continente africano.
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El evidente interés chino por acceder a los recursos naturales africanos es visto con recelo desde Europa y Estados Unidos, desde donde se expresa una cierta preocupación por la falta de "condiciones", y por lo tanto de escrúpulos, que parece tener China al otorgar los préstamos y ayudas. Y es que el Gobierno chino no parece estar dispuesto a detenerse ante la falta de transparencia, la galopante corrupción o la violación de derechos humanos por parte de algunos Gobiernos africanos. Pero mi duda es: ¿lo han hecho Europa y Estados Unidos alguna vez?
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Durante décadas, los países ricos han utilizado la ayuda financiera a África para moldear las economías y estructuras políticas del continente según sus necesidades. No se ha dudado en prestar ayuda a Mobutu para asegurar el freno del comunismo en África; no hemos parado préstamos ante la violación de los derechos civiles en Argelia o Marruecos. Sin ir más lejos, el mismísimo Gobierno español ha mantenido una línea de ayuda anual de forma incondicional al régimen dictatorial de Obiang Nguema en Guinea Ecuatorial, donde los intereses energéticos españoles son tan evidentes como la corrupción o la violación de derechos humanos. ¿Por qué nos preocupamos ahora de que China haga lo que nosotros llevamos haciendo durante décadas, si no siglos? Como se afirmó en más de un debate durante el Foro Social Mundial, los chinos no son peores para los africanos de lo que lo han sido los europeos o los estadounidenses. Lo que sí son los chinos es una fuerte competencia en el reparto del pastel africano. ¿Será por eso que ahora nos preocupamos por la corrupción o los derechos humanos en África.

viernes, febrero 02, 2007

jueves, febrero 01, 2007

¡Me ha entrao´ una cagalera de escándalo...!

¿Qué sucede cuándo debes departir en público y buscas mejorar tu rendimiento cognitivo?
Pues examinando, en la previa, el prospecto de una solución medicamentosa que se toma mi abuela para la memoria, encontré un fomentador de la acetilcolina (capital neurotransmisor orgánico), importantísima en todo lo concerniente a la eficiencia neuronal y nerviosa. También, uppss; interviene en la fluidez intestinal...

lunes, enero 01, 2007

Eludiendo ceremonias cargantes y demás majaderías propias de estas fechas…

Me permito abordar este año con un clip maravilloso. Una interpretación embriagadora: meramente, extraordinaria

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martes, diciembre 26, 2006

Ray, you never knocked me down…

… o como la capacidad de aclimatación nos lleva a límites insospechados: soslayar el sufrimiento

domingo, noviembre 26, 2006

¿Entrenamiento NEURAL cruzado?

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Supuesto práctico: Tras un espartano mesociclo de entreno con el fin de preparar una prueba de Maratón (carrera sobre 42.195 Kilómetros), un sujeto sufre una lesión (altura subastrágalo-insercción aquileoplantar) en la parte posterior del píe. Tras asistir a un reputado especialista en Medicina del deporte, este le prescribe las directrices a seguir: Farmacología, reposo, frío, estiramientos, contrastes… pero, entre todas, una le llama poderosamente la atención: “Debes hacer series de extensiones para fortalecer los músculos lesionados, empero…
[¡¡¡¿¿¿CON EL OTRO PÍE???!!!]
Tenéis 48 horas para realizar el examen. Suerte. ;)

sábado, noviembre 25, 2006

Prontamente de haber “comido” una las relajantes; auscultando insignes acordes de Jazz mientras libo un sorbete de Açaí. Coexisto dichoso en tanto que trabajo.

Gracias a la vida, que le debo tanto…

Extraído del documental de National Geographic "In the Womb: Animals" (Animales en el útero)

Un delfín en plena vida “uterina”…

Ahora, un "elefantito"...

“Guau, guau…”

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miércoles, noviembre 22, 2006

¿TLRH?

* Ni es la abreviatura de una hormona; para nada las siglas del último y más innovador bólido lanzado al mercado y menos una voz “snob” de incipiente actualidad…

Pistas: Terminología anglosajona Montaña Llanura Esfuerzo Fatiga

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lunes, noviembre 20, 2006

¡Ya me puedo casar!

Os propongo un peregrinaje culinario por el mare nostrum, nuestro amado Mediterráneo, y de un país en particular: ITALIA. Cuna de una cultura riquísima y generosa, legada a su gastronomía, igualmente suculenta y variada, pero sin querer caer en modismos, con un ingrediente básico como pináculo sobre el que gira el resto de su cocina: la pasta.
Y aquí la presento, con silueta farfalle, o a modo de pajaritas, acicaladas con apetitosos ingredientes: la rúcula o ruqueta, sabrosísimo y riquísimo vegetal verde, incipientemente de moda, con un aroma muy personal y cautivador; o la confabulación de excéntricos manjares como el tomate cherry, los piñones, el pavo ahumado; rematados magistralmente por la joya de la corona, el queso Grana Padano y cómo no, por dos de los más afamados condimentos de esta cocina: el aceite de oliva extra virgen y el aceto balsámico.
Alguien cantó alguna vez: “… cerca del mar, porque yo nací en el Mediterráneo

Con bríos renovados: ¡LIBERTÉ, ÉGALITÉ, FRATERNITÉ!

Luchar -contra la autoridad paternal- por el derecho a la educación y salir invicta tiene su aquel.

Quijada hombruna; bigote y cejas acusadas; cabello negro, próximo a la treintena y con una maestría natural para camuflarse en la urbe; el anterior es el retrato robot del sujeto que diseminó el pánico en las calles londinenses en octubre de 1888: Jack “el destripador”

miércoles, noviembre 15, 2006

Si se me permite una vez más el apotegma: ¿Deporte competitivo, deporte saludable?

Los rigores de las elites atléticas no son actuales:
“Viendo tus deseos, piensa primero en los preparativos, y después en las consecuencias; a continuación pon manos a la obra. ¿Quieres, por ejemplo, vencer en los JJ.OO.? Yo también lo desearía con toda mi alma, pues es una cosa muy hermosa. Pero reflexiona primero en el entrenamiento previo y después en los posibles resultados. Deberás someterte a una disciplina severa, comer de acuerdo con lo ordenado y renunciar a las confituras. Deberás entrenarte a la hora prescrita haga frío o calor. No podrás beber agua fría, ni vino cuando más te apetezca posiblemente. En resumen, te deberás someter a tu entrenador con la misma incondicionalidad como si de un médico se tratase. A continuación, vendrá la prueba misma. Estarás en peligro, entonces, de dislocarte un brazo, torcerte un píe, tragar una buena cantidad de polvo, recibir a menudo fuertes golpes, para a fin de cuentas, ser posiblemente vencido. Recapacita bien todo esto. Y si aún después de ello continúas en tus propósitos… ¡Adelante!”.
Epícleto, dirigiéndose a una juventud deseosa de participar en los Juegos Olímpicos

domingo, noviembre 12, 2006

Corría 1935:

La nota informativa de un Diario de sucesos en la que se describía el homicidio de un hombre a su pareja espoleó a Magdalena Carmen Frieda Kahlo y Calderón, a la forja de este lienzo. El asesino, durante el juicio, escudó su causa bajo la sorprendente aseveración: ¡Pero si no eran más que unos cuántos piquetitos!

viernes, noviembre 10, 2006

¿El integrante de una célula terrorista en Gran Canaria?

He aquí la explicación a mi ausencia durante este dilatado periodo. “Periodismo de investigación” que “expresaría”, en crestomática redacción, mí estimado Domingo. Ando tras la pista de un terrorista que engulle hamburguesas de soja y cuyas bombas más mortíferas –disculpad por lo escatológico- son los excesos (o más bien defectos) del ácido clorhídrico. Ya tengo su foto. Os seguiré informando ; )

domingo, septiembre 17, 2006

La noche de San Juan

José gesticulaba a su madre, con sorda vehemencia, su desgana de ir a la playa en la noche de San Juan. Lucía, que así se llamaba ella, tomó unas velas, varias rosas, vetustos zapatos y un pequeño papel en el que anotar los deseos para el nuevo año. Todo, tal como le habían indicado.
Ella, baja, rolliza, de ajada frente; mujer incansable, trabajadora empedernida, era muy aficionada a las artes mágicas; siempre tenía tiempo para leer horóscopos, ir a ver santeras, columbrar las cartas del tarot y un sin fin más de insólitos entretenimientos. Buscando siempre un vestigio al cual agarrarse.
Sentía que la vida le debía algo. Su deambular por el mundo había sido una sucesión continua de desgracias y pormenores. Una infancia marcada por la carestía; un embarazo no deseado; enlazado con un miserable que la abandona, era solo el origen de su verdadero infortunio. El destino le había ofrendado un hijo mustio y taciturno: un niño mudo.
Muchas veces, ella misma se achacaba la tristeza de su vástago a tan desgraciada vida: <<¿Cuándo me pagara dios?, ¿Existirá este señor?, ¿Qué he hecho yo para merecer esto >>, y un sinfín de lógicas demandas, resumen de su adversidad. Pero Lucía no perdía la esperanza.
Además, este año era distinto. Iban a pasar la noche de San Juan a la playa. Dicho acontecimiento era famoso por el halo de magia y misterio que siempre lo rodeaba. Hasta el pueblo llegaban las historias y leyendas propias de tan enigmática noche: estériles féminas que, por fin, embarazan; tumores que no progresan; enamorados que sellan o destruyen sus corazones. Todos ellos, típicos mitos, atrozmente enarbolados por la verborrea popular.
Tras un largo viaje en autobús llegaron a la playa. El lienzo allí gestado era increíble. Gente que reía y cantaba alrededor de las fogatas; chicos que saltaban las brazas; hechiceras que rezaban extrañas jaculatorias. José, por momentos, parecía contento. Desde su mudez empedernida, esbozaba una grácil sonrisa para dicha y felicidad de su madre, que con ello consideraba el periplo como algo positivo. Había valido la pena.
Entonces llegó el momento de la verdad. Quedaban apenas unos instantes para que se cumpliera la hora mágica: las 12 de la noche. Esa donde la gente se baña y ejecuta sus ceremonias. La orilla de la playa rebosaba de personas alborotadas; una muchedumbre expectante esperando el estallido de fuegos artificiales que indicaban que era el instante de zambullirse en el mar.
José, con brazos tremendamente nervudos para tan joven adolescente, sostenía la mano de su madre y se inclinaba cómo si de la salida de una carrera se tratara. Estaba pletórico, feliz; el escenario allí gestado no tenía nada que ver con el aburrido ambiente del pueblo. Ambos se miraban con plácet, recíprocamente. Lucía repasaba mentalmente todas y cada una de los rituales que había recopilado en los días anteriores: surcar las 7 olas de la suerte; lanzar una moneda de espalda; arrojar a la hoguera un papel con los deseo que uno espera; quemar los zapatos viejos en la fogata...
¡Boom! Comenzó la amalgama de fuegos. El mejunje de luces iluminaba el, hasta ese momento, oscuro firmamento. La gente, con festinación corría hacia el mar. Volaban las rosas, las monedas y los cuerpos demolían las pertinentes olas. El momento era sublime, celestial. Una oda a los sentidos.
Tras unos minutos, el mar comenzó a despoblarse de gente, pero los fuegos seguían adornando el cielo, además del líquido plato marino. Todos los que emigraban del mar a la orilla buscaban un fuego para secarse y donde calentarse. Sin embargo, allí ensimismada, absorta, quedaba Lucía, deleitándose con aquel momento. Pedía tiempo muerto a la vida. Con el agua a la altura de su orondo ombligo y su estriada barriga, miraba, cabello mojado, el devenir de los voladores. Sola, en medio de una oscuridad interrumpida por los petardos, oyó a sus espaldas.
- Mamá, ¡te quiero!.
Un centelleante rayo surcó sus entrañas. Su pulso comenzó a gritar y nerviosa se giró. Allí se encontraba José, que la miraba fijamente.
- ¿Qué has dicho?, ¡repite lo que has dicho! -Vituperó Lucía con una mezcla de inquina, asombro y emoción-
Entonces, el niño musitó uno de sus habituales gemidos de negación y rompió a llorar de emoción y entrambos se fundieron en un fuerte abrazo. Desde eso momento, Lucía es feliz. José no volvió a hablar, pero inmoló su tristeza y todos los años ambos, ansiosos y expectantes, esperan para volver a aquel lugar, en la noche San Juan.

miércoles, septiembre 06, 2006

lunes, septiembre 04, 2006

sábado, agosto 12, 2006

¿Para una pertinente vejez?

Si la mayor parte de las asistencias sanitarias a domicilio que se realizan a ancianos se corresponden a episodios de caídas (derivadas de la lógica merma de fuerza que conlleva la senectud). ¿Cuáles son los mimbres que debemos sembrar para atenuar este fenómeno?:

Solicitación mecánica (ejercicios con halteras y pesas) es igual al aumento del nº de fibras de colágeno; del nº de enlaces cruzados covalente y en definitiva, al área de sección transversal del tendón o lo que es lo mismo: mayor resistencia tensil; tendones más recios. Por consiguiente, trabajemos, sin miedo alguno, la fuerza.

¡Hagamos ejercicio!

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